Apuntes sobre diversidad, ecología y sostenibilidad;
jardines históricos hispano-musulmanes, paisaje cultural y custodia del territorio.

Adelfa

Nerium oleander

La adelfa (al diflá, en árabe) es una de las plantas más bellas del Mediterráneo.

Para mí representan la máxima expresión de nuestra jardinería, junto con olivos, cipreses, granados, laureles y, otras plantas; todas ellas excepcionales y amarradas a nuestra cultura.

Las adelfas son, por su tamaño, forma y generosa floración, algo así como nuestros rododendros.

Los británicos utilizan estos últimos -junto con las azaleas- de forma masiva en algunos parques; que me resultaron increíbles y sobrecogedores.

Y si…, al igual que las adelfas, los rododendros y las azaleas son venenosas.

Entonces, ¿por qué hemos decidido desterrarlas de nuestros jardines?

Su uso excesivo, en medianas de autovías, les ha restado valor y, sin embargo, los extranjeros, quedan maravillados.

¿Qué le ha pasado a nuestra mirada?

En España casi no hay casos de envenenamiento por ingesta de adelfa.

Si alguien las confunde con un laurel, su amargor te hace vomitarlas rápidamente.

Para generar un problema en la piel has de romperlas y que su latex te toque la piel.

A cambio, no hay planta más desprendida, alegre, bonita y resistente que esta.

Un alarde de la naturaleza y de Dios.

Usémoslas por favor.